Que tipo de vivienda adquirir: en planos, en construcción, nueva o usada?

Seleccionar una vivienda, para compra o alquiler, no es una tarea fácil. Valor y localización son apenas dos de las características a tener en cuenta durante el proceso de selección, expertos inmobiliarios recomiendan considerar múltiples aspectos antes de cerrar negocio. Cuál es el estado actual de la vivienda? Se trata de una propiedad nueva, usada, o aún está en planos o en proceso de construcción? Cada tipo de inmueble presenta sus ventajas y desventajas, y su elección dependerá también de la necesidad inmediata de uso.

Un inmueble en planos puede llegar a ser entre un 20 y 30% más barato que un inmueble nuevo listo para habitar, y aun la valorización generará ganancias adicionales a futuro. Sin embargo, un inmueble en planos demandará tiempo en estar listo y se deberá escoger muy bien la empresa constructora para no tener sorpresas ni atrasos en la construcción, son conocidos los casos de constructoras que “desaparecen” durante todo el proceso. Un punto a favor de la elección de un inmueble en proceso de construcción es el poder seleccionar los tipos de materiales y terminados a emplear, y aún considerar modificaciones del plano original. Sin duda, el elemento crucial para seleccionar un inmueble que aun está en planos o en proceso de construcción, será el tiempo disponible del comprador.

Adquirir un inmueble nuevo puede ser ideal como primera vivienda, para una familia recién creada, o para alguien que desee mudarse para una nueva ciudad. Los costos pueden ser mayores comparados con los de un inmueble en construcción, pero el poder disponer del inmueble rápidamente puede ser un factor decisivo. Por otro lado, un inmueble listo para habitar evita todo el desgaste que puede implicar el proceso de construcción. Observe que dependiendo del proyecto, o si es un inmueble ubicado en un condominio, las posibilidades de alteración del modelo original pueden ser limitadas.

Un inmueble usado puede ser la alternativa ideal, dependiendo de su presupuesto. Analice muy bien el estado del inmueble, sus redes eléctricas e hidráulicas, y considere si son necesarias reformas, adecuaciones o remodelaciones. Expertos inmobiliarios recomiendan la adquisición de inmuebles usados de no más de 10 años de construcción. Otro punto a favor es que al adquirir una vivienda usada, esta puede encontrarse en un sector donde ya se encuentran ciertas facilidades que una vivienda recién construida puede no tener, como comercios, farmacias o vías de comunicación plenamente establecidas. O puede ser, en ese mismo orden de ideas, que el vendedor quiera salir de ella por estar muy mal ubicada. Estudie su localización y converse con sus potenciales vecinos.

Un factor importante es el tipo de financiamiento que pueden tener los distintos tipos de inmuebles, pues las condiciones de los bancos y entidades financieras varían ampliamente si son viviendas por construir, son nuevas y están listas para habitar, o son usadas.

Elegir un nuevo lugar para vivir es un asunto delicado, y una buena elección puede significar la correcta aplicación de su patrimonio y la tranquilidad suya y la de su familia. Visite varias páginas web inmobiliarias y portales inmobiliarios especializados, y compare distintas opciones. En un momento dado y dependiendo de los valores y del momento del mercado, puede ser más interesante alquilar que comprar, o viceversa. Analice con calma donde está localizada la vivienda, si es próxima de sus lugares de estudio y trabajo, y en cual tipo de vecindario estará entrando. Todo y cualquier detalle es importante, analice, pregunte, haga cuentas… y finalmente, claro, tome la decisión y disfrute de su nuevo hogar.

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